sábado, 13 de julio de 2013

Grupos oficineros (I): Sector tagalo

Supongo que de este post habrá segundas partes una vez que coja algo más de confianza con las filipinas y me cuenten más cosas. Creo que estoy cerca, porque antes de ramadán K me contó que estaba con la regla, así que estamos llegando a ese punto de confianza entre mujeres.
Os presentaré a mis compis tagalos para poneros en situación:
Tenemos a K, ya mencionada anteriormente, y que al respecto del título de la entrada tiene un pelo muy largo muy largo y sin ningún tipo de corte, llega todos los días con el pelo húmedo y se lo peina y se lo requetepeina durante todo el día.
Está la fotógrafa, que se acaba de quedar dormida delante del ordenador, que sería la segunda secretaria por detrás de K. Muy simpática, pero un desastre en cualquier cosa que no tenga que ver con la fotografía y el tratamiento de imágenes, que es un hacha.
Luego tenemos a dos hermanas, una de ellas que siempre, siempre, siempre me saluda y se despide, y me pregunta como estoy, la pobre empezó como un mes antes que yo y es un encanto (por cierto se llama como la hermana de mi abuelo materno). La otra hermana tiene nombre de marca de atún en lata y no me ha dirigido la palabra en todos los meses que llevo aquí (y sí mamá, yo la he saludado y le he preguntado cosas, pero ya me cansé).
Y para rematar con las féminas: está la niña de la puerta, que tiene nombre de telenovela y también es encantadora.
Y tenemos a dos chicos: el alcalde de la zona amigos, un encanto, el típico amigo encantador que siempre ayuda, que además se apellida cariño, ¿no es ideal? Me ayuda mucho con los temas de la página web y la informática. Y otro, que no sé cómo se llama y que me ha costado un triunfo y muchísimas sonrisas mañaneras conseguir que me devuelva una sonrisa parecida a la de Sheldon de The Big Bang Theory. No os preocupéis, indagaré y conseguiré saber quién es y a qué se dedica, dadme tiempo.
Todas, absolutamente todas las filipinas tienen una obsesión con el pelo que ralla la enfermedad. De hecho aquellos que habéis compartido vivienda conmigo sabéis lo muchísimo que se me cae el pelo, sobre todo cuando lo llevo largo (o a lo mejor es que se nota más cuando lo tengo largo). Hay quién en un grado de exageración elevado me ha dicho que se ha encontrado pelos míos después de tres mudanzas… En fin, esto venía porque la oficina está llenísima de pelos muy muy muy largos y morenos, y de verdad que es mucho peor que vivir conmigo. Ni que decir tiene que mi corte las dejó patidifusas… Las encanta, pero ninguna lo llevaría.
Todas tienen en su mesa o en sus cajones peines, y se pasan muchas horas cepillándose. Mi señora madre dice que debe ser porque tener el pelo liso para ellas es muy importante, es posible, cuando lo averigüe os lo haré saber. Las más jóvenes y solteras es cierto que no lo llevan tan largo, ni se lo peinan tanto. En un país dónde el estado civil es tan importante, es un dato a tener en cuenta.
Al lado del sector tagalo me siento el gigante verde. Con tacones (muy altos) me llegan a la altura del hombro (las más altas) y siguen siendo una cultura completamente desconocida para mí. Creo que esa mezcla que tienen asiática y española es una bomba de relojería. 

1 comentario:

  1. Lo bueno de que tengan el pelo tan largo es que a las malas las puedes agarrar de ellos y como son pequeñas darlas un par de vueltas en plan Hulk!!! jajajaja. Un besito pequeña, me alegro de que vuelvas a escribir!

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