martes, 14 de diciembre de 2010

9 días

Estoy a 9 días de volver a España, bueno, más bien a 9 días de estar en tierras españolas. No me creo lo muchísimo que echo de menos todo aquello, y aunque este mes ha sido más real, por así decirlo, aún no sé muy bien por dónde me vienen las cosas...
Bueno, lo dicho, este mes ha sido el mes del asentamiento. El miércoles creo que empezamos clases de árabe, voy a ver si puedo volver a las clases de salsa... No sé, a hacer un poco más mi vida aquí.
Durante las vacaciones tengo que tomar algunas decisiones que ya estoy empezando a meditar, pero sobre todo voy a disfrutar del frío, de mis padres, de mi hermana, de mis chicas, de toda mi gente, de la comida...
No han pasado grandes cosas, hemos tenido muchas anécdotas, como el viaje a Doha durante la proclamación de Qatar como sede del mundial en 2022, o la semana pasada salsera... O que por fin, tras casi dos meses he podido bañarme en la playa de Dubai. Pero como siempre ando deprisa y corriendo y a punto de meterme en la cama. En cuanto esté más animada, escribiré más, ¡lo prometo!
De momento tendréis que conformaros con este pequeño update de mi búsqueda.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Finalizando noviembre

Como habréis podido observar en Eid no me dió tiempo a actualizar, y lamento comunicaros que hoy tampoco me dará mucho tiempo, intentaré hacer una entrada que recoja mis últimos días...
La vida aquí resulta cansada y estresante, bueno la verdad es que ese adjetivo no pega con la vida aquí, es un stress relativo. A ver si me explico: la lentitud con la que va todo hace que los días pasen sin que te des cuenta y tengas la sensación de que no has hecho nada, y encima ni siquiera hayas podido disfrutar de algo de tiempo libre. Por eso me voy dando cuenta de que llevo más de un mes aquí, y me quedan algo más de tres semanas para volver a pisar la madre patria, sin tener claro lo que hago, lo que he aprendido ni a dónde me lleva todo esto.
Pero, pasemos a cosas más interesantes y menos filosóficas.
El viaje a India fue interesante, visitas a templos incluidas. Estuvimos en un templo Hare Khrisna y nos enseñaron a rezar con el japa mala, una especie de rosario con 108 cuentas con él que se repite el mantra. Los oficios religiosos allí son completamente diferentes y en ocasiones, dada mi propia incultura unida a mi curiosidad, me sentía un poco fuera de lugar. Supongo que lo mismo pensarían ellos de dos europeas vestidas a la europea (valga la redundancia) mirando dónde pisaban con sus pies descalzos y sintiéndose axfisiadas por la muchedumbre, el calor y el estado de éxtasis que se llega a alcanzar. De ahí que se hicieran fotos con esos dos bichos raros en los que nos convertimos por unas horas. Supongo que es el momento en el que más cercano te puedes llegar a sentir de un pueblo, su momento de rezo. En todo caso India me ha servido para ser más agradecida por todo lo que tengo y lo que soy, por las oportunidades que me ha dado la vida, y para comprender lo injusta que puede llegar a ser ésta en ocasiones. En los momentos (pocos) en los que era capaz de mirar con frialdad esas calles llenas de familias sin un techo bajo el que cobijarse, podía llegar a percibir momentos de la vida cotidiana: niños jugando, disfrutando de su infancia, riendo, entre la basura; conversaciones entre hombres y mujeres de esas en las que te enfrascas tanto que pierdes el espacio y el tiempo que pasa a tu alrededor; sonrisas; colores; vestidos; pies descalzos... Triste o no no están frustrados, son conscientes de que su lugar es ese, sin más aspiraciones, sin más problemas en su vida cotidiana... En otros momentos simplemente me hubiera quedado en el hotel, tratando de no pensar, metida en mi bañera con agua caliente y procurando no lavarme los dientes con agua del grifo porque mi estómago occidental no es capaz de soportar el agua hindú. En fin, complicado explicar en unas líneas lo que se siente en India...
Mi cumpleaños fue algo caótico pero bastante divertido, estuve bailando salsa en un bar cubano, me dedicaron mi salsa favorita y el cantante de la orquesta me sacó a bailar y hasta me propuso protagonizar su nuevo videoclip con la excusa de que justo están buscando alguien con mi perfil (mujer latina pero con rasgos árabes). Aunque aún no me hago a la idea de haber cumplido los 30, y sobre todo de no estar rodeada de mi gente...
Y por último la feria. Esa prueba de fuego en la que me he defendido, creo que bastante bien, y que espero que realmente nos sirva como un antes y un después a nuestra vida caótica. Toques de atención desde España incluidos, lo hemos pasado bien, hasta que ayer descubrimos que lo hemos perdido todo. Destruyeron nuestro stand con catálogos, muestras, cosas personales... No voy a hablar del disgusto que tenemos encima y de como me siento, os lo podéis imaginar. Veremos lo que ocurre durante el mes de diciembre...

martes, 16 de noviembre de 2010

De vuelta en ¿casa?

Bueno chicos, ya estoy de vuelta en Dubai.
Pongo casa entre signos de interrogación porque tanto a la ida como a la vuelta lo que estaba deseando es que ese avión que estaba a punto de coger fuera el avión para España. Supongo que será la crisis de los 30 y los lejos que voy a estar de casa el día de mi cumple... Pero bueno, como aquí estamos en Eid estos días, creo que tendré algo más de tiempo para poner los posts del viaje a la India y los que tengo pendientes. El viaje a la India ha sido interesante, el tráfico una locura (Héctor, tenías razón, el tráfico en Mumbai es el peor que he visto en mi vida, ni carriles pintados, en ocasiones ni siquiera carretera, los semáforos están puestos para hacer bonito...), una miseria increíble que puedes tocar con la palma de la mano, y que tendrías que estar ciego para no verla, nuevas aventuras de negociantas... En fin, que espero no decepcionar a mi público, pero eso será en próximas entradas...
Besos y Eid Mubarak para todos!

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Me voy a la India!!!!

Hola a tod@s!
Creo que estaré unos días un poco desconectada (o más que hasta ahora) porque... Me voy a la India. Me han concedido la visa y mañana vuelo rumbo a Mumbai con el miedo metido en el cuerpo por el agua, mi estómago y los niños medio muertos en la calle que me han dicho que me voy a encontrar... Ya os contaré a la vuelta.
Aún tengo aventuras dubaitís en el tintero, pero no preocuparse, a ver si durante Eid (las vacaciones de la semana que viene) saco algo de tiempo y actualizo.
Nos vemos la semana que viene!

jueves, 4 de noviembre de 2010

Negociando con los locales II

A ver si hoy puedo escribir dos entradas, de momento os voy a contar mis aventuras de hoy...
Hoy he estado en la "embajada" de India arreglando los papeles del visado.
Inciso: Pongo "embajada" entre comillas porque la embajada está en Abu Dhabi, y el consulado aquí en Dubai, pero a dónde debes ir a solicitar el visado es... (suena un redoble de tambor...) ... a la oficina de correos. Sí, habéis leído bien, vas a solicitar el visado a la oficina de correos. La razón que dan para eso es porque incluso los individuos nacionalizados hindúes, deben solicitar visado para regresar a su país (¿?), y las colas que se formaban en la embajada y el consulado eran imposibles. Además, los hindúes en este país no están muy bien considerados... Bueno, el caso es que sea por la razón que sea, cada post office de Emiratos tiene una pequeña oficina que no sé si será suelo hindú como la de a embajada pero es dónde se tramitan todos los papeles.
Me han concedido la visa, ahora se quedan unos días con mi pasaporte para pegármela en él como hicieron con la americana y me lo devuelven el martes.
Después hemos ido a visitar a un cliente hindú, y yo ya notaba como la galleta y el té de por la mañana estaban bailando cha cha cha en mi estómago...
No se nos ha ocurrido una idea más brillante después de comer con el cliente (una comida deliciosa por cierto, cuándo consiga suficiente info escribiré una entrada sobre la comida, porque aún me lío con los nombres...), que irnos a comprar una mesa de oficina al furniture market en Deira. Deira es una de las partes más antiguas de la ciudad de Dubai, y una zona con mucha más vida. Más vida, y menos artificial, más sucia, más pobre, muuuuuuuchas menos mujeres... En fin, allá que nos hemos aventurado. Yo iba decentemente vestida, he de decir que incluso demasiado elegante para la zona, pero Karo llevaba un vestido rojo por encima de la rodilla... Bueno, creo que saldremos en las noticias... No hacen más que seguirte por la calle invitándote a ir a pisos para ver muebles de segunda mano a "very good price madame". Hemos terminado comprando la mesa en una tienda muy cutre, por 150AED (unos 30€), después de arduas negociaciones y sonrisas varias. El caso es que he vuelto a ligar. Yo pensé que aquí no resultaría exótica, me refiero a que soy morena, y quizás no tengo facciones realmente árabes, pero ehh, como yo hay muchas y mucho más guapas. Pues sí, sí ligo. Ligo en el coche, ligo en la calle, ligo con él que trajo los palets... En fin, mi última adquisición: el comerciante de ésta tarde, ya os contaré como me va cuando vaya a recoger la famosa mesa...
Y, triste pero cierto, con sonrisa y caidita de ojos es como he conseguido una rebaja de 30AED... Para ser sinceros con la sonrisa he conseguido 15, los otros 15 los ha conseguido Karo como negociadora nata que es.
Creo que en este país, aunque parezca imposible, será dónde aprenda a manejar mis armas de mujer, aunque en el fondo me gustaría tener la certeza de que si consigo algo no sea por mi físico o porque me haga la tonta sino porque realmente lo merezco.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Negociando con los locales

Hoy pensaba escribir una entrada que me habían solicitado sobre las comunicaciones en Dubai: radio, tele, internet, pero tendrá que esperar (lo siento David, tomorrow inshala), porque hoy he tenido mi primera negociación con un local yo solita... Soy super mayor!
De todas formas acepto indicaciones y sugerencias para próximas entradas, cualquier tema será bienvenido...
Bueno, a lo que íbamos, mi primera negociación... Antes de continuar haré un breve inciso: los locales. Los locales son aproximadamente el 20% de la población, y se trata de aquellos que llevan aquí desde siempre, ellos vestido de blanco con turbante y ellas con abaya y pañuelo. Tienen una ventajas impresionantes. Sólo por ser ciudadanos de pleno derecho de Emiratos Árabes Unidos les pagan la casa, no tienen impuestos, les dan dinero cuando se casan, cuando tienen hijos, cuando abren un negocio, tienen becas para estudiar y para viajar al extranjero... Por supuesto con diferencias entre sexos... En fin que es estupendo ser local, pero tú no puedes llegar y decir que quieres la ciudadanía. Si tienes suerte, como yo, puedes ser residente, pero ni yo, ni mis hijos en caso de nacer en Emiratos serían ciudadanos de pleno derecho, tan sólo mis nietos en caso de nacer aquí lo serían. Algún local nos ha dicho que si nos casamos con uno conseguiríamos la nacionalidad, pero yo creo que era una trola para enrollarse con nosotras jajajaja. Lo malo que tiene es que son (al menos los que hasta ahora he conocido) bastante fantasmas y un pelín maleducados. Termina el inciso.
El caso es que este es un cliente de Al Ain, cuarta ciudad más poblada de EAU, perteneciente al emirato de Abu Dhabi y pegando a la frontera con Omán. La llaman la ciudad verde, porque es dónde se puede encontrar más vegetación, y por lo poco que pude ver antes de ayer que fuimos a reunirnos con él, muy diferente del bullicio de Dubai (fuimos de noche, pero pude ver el atardecer en el desierto... impresionante).
Hay bastantes temas abiertos con él que no terminan de cerrarse, y hoy me tocaba quedar con él. Karo está en Omán, así que me he quedado vigilando el fuerte, y era mi primera reunión solita. Además el otro día había discutido con él y le lame la atención por la forma en que me trató, pero le debí de caer en gracia. La verdad es que la reunión ha sido de las que peor llevaba preparadas en toda mi vida. No he podido terminar todo el trabajo y me sentía fatal, porque el venía de Al Ain hasta aquí sólo para reunirse conmigo. Pero he utiizado lo aprendido en estas últimas semanas de mi jefa, y estoy bastante orgullosa del resultado. Aún me queda mucho trabajo por hacer y muchísimas cosas que aprender, pero ha sido gratificante saber que puedo enfrentarme a una reunión con un cliente sin hacer un mal papel. Me ha pedido muchas cosas, de las que probablemente sólo lleguemos a un acuerdo en un 20%, incluso me ha ofrecido llevar el plan de marketing de su empresa...
Recién llegada la verdad es que ya me han ofrecido diferentes trabajos, algo sorprendente dada la situación en España. No es que sean trabajos como para tirar cohetes, y más conociendo a los de aquí, que todo es tomorrow inshala (mañana si Dios quiere), pero tomorrow se convierte en un par de semanas o tres, sin embargo son trabajos. No voy a decir que los trabajos llueven del cielo, y debo decir que voy de la mano de alguien que ya se ha formado un nombre en el mercado y en la que confían, pero resulta muy alentador observar que no ponen trabas a alguien nuevo que esté dispuesto a aprender y a trabajar.

domingo, 31 de octubre de 2010

Aventuras en un taxi I

Hoy ha sido un día duro... Pero lo prometido es deuda y quiero actualizar el blog a menudo, o todo lo a menudo que me permita mi vida dubaití.
Ha sido un día duro porque teniendo en cuenta que hoy era sábado y se supone que no se trabaja nos hemos levantado a las 7 y algo para ir a otro emirato (Ras Al Khaimah) a conocer a un nuevo cliente. Quizás no hubiera sido tan duro si anoche no me hubiera acostado a las mil y monas después de mi primera noche de salsa, mi primera visita por equivocación a la Palmera, que comentaré en entradas posteriores (prometido), y además después no me hubiese quedado hablando con mi señora madre.
En fin, pero lo realmente interesante es que hoy ha sido la primera vez que hemos tenido que coger un taxi desde que yo estoy aquí. Después de ir a RAK, conocer al cliente, volver, comer una comida árabe deliciosa, pero que llenaba de muerte, tener una seria discusión con un posible... socio por llamarlo de algún modo, y que nos llevaran hasta el Dubai Mall (para que lo sepáis el centro comercial más grande del mundo), teníamos que coger un taxi para ir a ver a otro cliente. Teníamos un cuerpo de jota que pa' qué, mareadas, llenas de comida y con todos nuestros trastos (portátiles, catálogos, etc.)...
En fin, llegamos a la entrada principal del mall, y dejan un taxi libre, nos montamos, nos dan las buenas tardes, Karo comienza a darle indicaciones para ir a dónde debíamos ir, y resulta que el taxista se empieza a poner nervioso y nos dice que tenemos que bajarnos, nos señala a un tipo que tenía pinta de barrendero, diciéndonos que ese hombre (pequeñito y con un chaleco fosforito) pertenece a un cuerpo llamado RAT que vigila a los taxistas y que no puede recogernos allí, que esa no es la zona de recogida de personas, que le pueden poner una multa y devolverle a su país y que debemos bajar del taxi inmediatamente. No sabíamos si enfadarnos o echarnos a llorar... Bueno, con nuestros trastos nos hemos ido de allí, pensando si el taxista se había quedado con nosotras, si había una cámara oculta o si realmente son así en estas tierras lejanas. Considerando que la respuesta correcta es la c, nos alejamos hacia la zona en la que supuestamente se cogen los taxis. No había nadie, ni zona de taxis, ni tiendas, nada. Un parking inmenso y nosotras en medio de la nada. Por fin aparece un taxista que se debe fijar en mi cara suplicante y me pregunta por señas si necesitamos taxi. Sonriente, afirmo con la cabeza, y me acerco. Veo un hombre muy negro, y tan grande que apenas puede ir erguido conduciendo, diciendo "Yes, madame" (frase para todo, que a veces pronuncian con cierto rencor y que significa: "Voy a atenderla porque es mi obligación, pero voy a hacer lo que me de la gana hasta que consiga hacerle perder la paciencia"). Karo le da las indicaciones y salimos hacia la zona en la que tiene la tienda el cliente.
Haré un pequeño inciso llegados a este punto: la conducción en Dubai es caótica, pero no es debido a que haya muchos coches (que los hay) o a que la ciudad sea grande (que lo es), si no a que no existen las direcciones como las conocemos, a saber: nombre de la calle y número. Aquí cuando vas a visitar a alguien te indica la salida de la Seikh Zayed (la carretera principal) que debes coger, que centro comercial te pilla más cerca y a partir de ahí las indicaciones comienzan a ser vagas, del tipo: "en el segundo semáforo haces un giro en U, para coger la primera a la derecha, encontrarás un edificio blanco con cristales azules que deberás dejar a tu izquierda, para entonces encontrarte con una torre de apartamentos a medio hacer, pues, tras una serie de farolas, tengo mi tienda." 
Así que montarte en un taxi supone toda una aventura, porque: 
1. No sabes como dar la dirección y 
2. Los taxistas cuentan con una semana de adiestramiento que os puedo asegurar no sirve de nada. Yo llevo dos semanas aquí y he tenido que coger el coche varias veces, siempre bajo la atenta mirada de Karo y aún no sé manejarme del todo.
Siguiendo con el post, estábamos montadas en el taxi con el negro gigante que afirma que sabe llegar perfectamente al segundo lugar de referencia (recordemos: salida de Seikh Zayed y mall más cercano), nos saca de Dubai a mitad del desierto, volvemos a terreno conocido, en esto que se pone a hablar por el móvil (totalmente prohibido) en árabe, conecta el manos libres y se pone a dar gritos y a reírse a carcajadas. En el mismo preciso momento un cliente llama a Karolina, ésta se despista, y el negro gigante se equivoca de salida. Bueno, tras la consabida bronca, y varios intentos hemos conseguido llegar sanas y salvas a nuestro destino, por supuesto Karo actuando como GPS, lo que me hace preguntarme: ¿qué haré cuando tenga que ir sola a visitar a un cliente y tenga que ir en taxi? ¿apuntarme las direcciones vagas en un post-it y pasárselo al taxista? Recordemos que las indicaciones las dan en inglés y la mayoría de los clientes no son angloparlantes (acento hindú, o egipcio, o sirio, o incluso, en un sumum de alegría infinita, un local que apenas hable inglés)... Recordemos que yo tampoco soy angloparlante, y si entiendo lo que me da la gana en español, podéis imaginaros lo que puedo entender en inglés... En fin de ahí que el título del post tenga un uno en números romanos, me da en la nariz que tendré más aventuras en un taxi...

viernes, 29 de octubre de 2010

Primera semana en Dubai

Espero que esta no me queda tan larga como la anterior, pero así tenéis lectura jajajaja.
La sensación de zozobra constante no ha desaparecido aún, y sé que este no es lugar para mi. Quizás me estoy adelantando a los acontecimientos, y como dice mi madre escupo para arriba y termina cayéndome en la cabeza, pero Dubai no me gusta para estar mucho tiempo. Es una ciudad falsa, inventada en medio del desierto, dónde todo el mundo está de paso, sin alma.
Eso no significa que no esté bien aquí. Sólo que la continuidad no la veo. Sé que voy a aprender mucho, que es una ciudad más dura de lo que pensaba. Es un Nueva York a medio hacer, y dónde ser mujer parece ser un problema. Siempre que vas a hacer algo lógico y normal en Europa, aquí te piden el nombre de tu padre o marido. Por cierto papá, te he tenido que nombrar cuando he pedido mi visado para India. Lo que no significa que no te respeten ojo.
Ya me ha llamado la atención un cliente escocés acerca de lo que llevaba puesto (un pantalón finito en el que se me transparentaba la ropa interior), así que he decidido que cuando vaya de visita a los clientes siempre voy a ir con las túnicas, o cómo las llama Conchi "las cortinas de ducha", y en caso de que tenga que ir muy arreglada el vestido del traje.
En esa primera semana hemos tenido la lucha encarnizada con las cucarachas que he de decir que tras varias bajas entre sus batallones, aún continúa. La primera visita a la piscina y al jacuzzi, las primeras visitas a clientes, ponerme al día con el curro... Hemos trabajado todos los días pero también he de decir que hemos salido a menudo. Las fiestas aquí son muy diferentes. Sólo hay bares en los hoteles, ya que son los únicos sitios en los que se permite beber alcohol, así que montan como pequeños resorts. Y bueno, dentro hay de todo. En futuras entradas, y tras arduos estudios de mercado, comentaré más acerca del tema salidas, fiestas y bares.
Aún tengo que centrarme con los tiempos, los días libres, las salidas, las visitas, el trabajo, pero sé que lleva tiempo, así que aunque a veces tengo pequeñas crisis se pasan rápido.

Despedida de España, vuelo AF1001.

Bueno, me ahorraré el contaros la que monté con las maletas en el check-in y las lágrimas de despedida, iré directa a ese vuelo cuánto menos interesante... Tras algunos cambios de vuelo de última hora, finalmente volé vía París y contaba con una hora y media para hacer el cambio de avión, relax, llego a Charles de Gaulle a la misma terminal, es fácil. Pero... Primero el vuelo salio con más de una hora de retraso, empieza la histeria, nunca he hecho un cambio de avión con tan poco tiempo, tiempo que ahora se ha visto reducido a media hora. Conozco Charles de Gaulle, pero no tanto como para no perderme. En fin... El avión, bastante antiguo, un vuelo bueno, aunque según nos montamos en el avión ni una palabra de español, con el consabido cabreo de todos y cada uno de los españoles que volaban en ese avión. El inglés de notre comandant tan malo como mi francés... Con deciros que entendí más en francés que en inglés. Oigo y creo entender que dicen algo dirigido a aquellos que tienen que coger una conexión en París (entre los que recordaréis me encuentro yo) así que empiezo a preguntar a todas y cada una de las azafatas que pasan a mi lado si saben algo del vuelo a Dubai, si va a salir a la hora y que puedo hacer para no perderle. Todas pasan bastante de mi movida, hasta que una se apiada de mi (o a lo mejor es que la tenía realmente aburrida) y me dice: "Pues mira, yo creo que lo vas a perder, pero sal muy muy rápido del avión y lo intentas, si no lo consigues vas a una ventanilla y te pondrán en el próximo vuelo a Dubai en el que haya sitio". Vale, me has dicho algo que ya sabía... En fin, cuando vuelo, y aquellos que habéis volado conmigo lo sabéis, no soy de esas histéricas que se quitan el cinturón de seguridad según las ruedas tocan el suelo y me pongo de pie la primera ¿verdad? Bueno eso fue cierto hasta ese día. No sé si habrá salido por las noticias una loca corriendo por el aeropuerto de París, era yo. Aterrizamos en otra terminal, me recorrí enterito el aeropuerto, para llegar justo a tiempo a la entrada del otro avión y darme cuenta de que una pareja que iba en el mismo avión que yo, llego antes sin montar el númerito que monté yo para que me dejaran salir (¿cómo lo hicieron?, no sé, quizás teletransporte). Los nuevos azafatos nos miran con cara de pena y nos dicen: "el vuelo de Madrid ¿verdad?" en un inglés tan chapucero como los del anterior avión. Ahí, justo en ese momento, empecé a cuestionarme si estaba haciendo lo correcto, si quizás debía montar otro número, por si acaso no había montado ya suficiente, y recoger mi maleta y quedarme en París a esperar un nuevo vuelo de vuelta a casa. En fin, la persona cuerda y cabal que habita en mi interior me hizo buscar en ese mega avión de la muerte mi asiento y estarme calladita y quietecita el resto del vuelo. Así lo hice. Aún así este vuelo tardo más de otra hora por problemas con el equipaje. Supongo que lo que en realidad deberían haber dicho por los altavoces es "hay que linchar a los del vuelo AF1001 de Madrid que han llegado tarde y ahora tenemos problemas con sus p... maletas". Bueno, decir que una vez que recuperé la respiración y me senté con calma en mi asiento me di cuenta de algo que después me daría cuenta es la tónica general de Dubai. Cantidad de personas de un montón de lugares. Miles de vestidos diferentes, rasgos, razas... Ese fue el vuelo París-Dubai. Me puse Sexo en Nueva York 2 para ponerme al día (en la peli las chicas se vienen a Abu Dhabi a pasar unos días), en el español latino neutro horrible (pero en inglés no me enteraba de nada, lo que supuso otro momento de pánico) e Historias de San Valentín, que no pude ver terminar. Llegué a Dubai con más de una hora de retraso, a lo que debí sumar las colas para pasar el control de pasaportes y la recogida de mi maleta, que contra todo pronóstico llegó enterita. El segundo control de equipajes y por fin la salida del aeropuerto. Tras algunos problemas para encontrar a Karo, la encontré y nos marchamos a casa, aún con la duda de si debía buscar el primer vuelo de vuelta a España...

Vuelta a la blogosfera

Por fin he vuelto al buen camino y voy a poner al día mi blog…
Ya me vale, casi dos semanas en Dubai y aún no he puesto nada de mi estancia aquí. Aunque en mi defensa diré que la primera semana ha sido realmente movida, y para no hacer un post realmente largo, iré tratando de poneros al día con post cortos para una vez que termine empezar a hablar en presente, y poder contar anécdotas y aventuras que me ocurran en el día. Además no contar con una conexión a internet en casa tampoco ha ayudado mucho…
De nuevo, a aquellos que me sigáis bienvenidos, y ahora sí que sí, ¡empieza la función!

jueves, 14 de octubre de 2010

Primera entrada de blog

Pues ya estoy aquí... Aquí en la blogosfera. Peleándome con blogger y publicando mi primera entrada aún en tierras españolas, ultimando los detalles del viaje y sin creérmelo del todo. Y ya no me queda nada, en apenas 34 horas estaré montada en un avión rumbo primero a París y después a Dubai.
Como reza mi blog recién estrenado estoy buscando mi lugar en el mundo, y para ello acabo de dejar mi trabajo y mi vida "sencilla", y me alejo de todo aquello que conozco y quiero.
Estaré de vuelta en unos meses, con nuevas experiencias personales y profesionales que trataré de compartir con todos aquell@s que me sigan.
En principio se trata de un blog personal, para estar un poquito más conectada con tod@s los que dejo aquí, ¿en que se convertirá? Nunca se sabe.
Bueno lo dicho, un saludo a tod@s y ¡bienvenidos!