Bueno, me ahorraré el contaros la que monté con las maletas en el check-in y las lágrimas de despedida, iré directa a ese vuelo cuánto menos interesante... Tras algunos cambios de vuelo de última hora, finalmente volé vía París y contaba con una hora y media para hacer el cambio de avión, relax, llego a Charles de Gaulle a la misma terminal, es fácil. Pero... Primero el vuelo salio con más de una hora de retraso, empieza la histeria, nunca he hecho un cambio de avión con tan poco tiempo, tiempo que ahora se ha visto reducido a media hora. Conozco Charles de Gaulle, pero no tanto como para no perderme. En fin... El avión, bastante antiguo, un vuelo bueno, aunque según nos montamos en el avión ni una palabra de español, con el consabido cabreo de todos y cada uno de los españoles que volaban en ese avión. El inglés de notre comandant tan malo como mi francés... Con deciros que entendí más en francés que en inglés. Oigo y creo entender que dicen algo dirigido a aquellos que tienen que coger una conexión en París (entre los que recordaréis me encuentro yo) así que empiezo a preguntar a todas y cada una de las azafatas que pasan a mi lado si saben algo del vuelo a Dubai, si va a salir a la hora y que puedo hacer para no perderle. Todas pasan bastante de mi movida, hasta que una se apiada de mi (o a lo mejor es que la tenía realmente aburrida) y me dice: "Pues mira, yo creo que lo vas a perder, pero sal muy muy rápido del avión y lo intentas, si no lo consigues vas a una ventanilla y te pondrán en el próximo vuelo a Dubai en el que haya sitio". Vale, me has dicho algo que ya sabía... En fin, cuando vuelo, y aquellos que habéis volado conmigo lo sabéis, no soy de esas histéricas que se quitan el cinturón de seguridad según las ruedas tocan el suelo y me pongo de pie la primera ¿verdad? Bueno eso fue cierto hasta ese día. No sé si habrá salido por las noticias una loca corriendo por el aeropuerto de París, era yo. Aterrizamos en otra terminal, me recorrí enterito el aeropuerto, para llegar justo a tiempo a la entrada del otro avión y darme cuenta de que una pareja que iba en el mismo avión que yo, llego antes sin montar el númerito que monté yo para que me dejaran salir (¿cómo lo hicieron?, no sé, quizás teletransporte). Los nuevos azafatos nos miran con cara de pena y nos dicen: "el vuelo de Madrid ¿verdad?" en un inglés tan chapucero como los del anterior avión. Ahí, justo en ese momento, empecé a cuestionarme si estaba haciendo lo correcto, si quizás debía montar otro número, por si acaso no había montado ya suficiente, y recoger mi maleta y quedarme en París a esperar un nuevo vuelo de vuelta a casa. En fin, la persona cuerda y cabal que habita en mi interior me hizo buscar en ese mega avión de la muerte mi asiento y estarme calladita y quietecita el resto del vuelo. Así lo hice. Aún así este vuelo tardo más de otra hora por problemas con el equipaje. Supongo que lo que en realidad deberían haber dicho por los altavoces es "hay que linchar a los del vuelo AF1001 de Madrid que han llegado tarde y ahora tenemos problemas con sus p... maletas". Bueno, decir que una vez que recuperé la respiración y me senté con calma en mi asiento me di cuenta de algo que después me daría cuenta es la tónica general de Dubai. Cantidad de personas de un montón de lugares. Miles de vestidos diferentes, rasgos, razas... Ese fue el vuelo París-Dubai. Me puse Sexo en Nueva York 2 para ponerme al día (en la peli las chicas se vienen a Abu Dhabi a pasar unos días), en el español latino neutro horrible (pero en inglés no me enteraba de nada, lo que supuso otro momento de pánico) e Historias de San Valentín, que no pude ver terminar. Llegué a Dubai con más de una hora de retraso, a lo que debí sumar las colas para pasar el control de pasaportes y la recogida de mi maleta, que contra todo pronóstico llegó enterita. El segundo control de equipajes y por fin la salida del aeropuerto. Tras algunos problemas para encontrar a Karo, la encontré y nos marchamos a casa, aún con la duda de si debía buscar el primer vuelo de vuelta a España...
Hooola María,
ResponderEliminarvaya historias me identifico plenamente con lo de las pelis dobladas. Qué bueno!! En cuanto al misterio de porque llegaron antes los pasajeros al segundo avión, creo que tengo la respuesta a tan inquietante enigma. Mi experiencia en vuelos con escala en Paris me hizo apuntarme siempre la terminal de destino del primer vuelo y la de salida de la conexión, así como proveerme de un plano del aeropuerto, esto es más que imprescindible. Y cuando las terminales no están cerca, lo mejor es coger un BUS, una GUAGUA que comunica todas las terminales. Aiss, si me hubieras preguntado, bueno, para la vuelta ya lo sabes. ;-)
Cuidate. Besos,
Héctor.
Hola Héctor,
ResponderEliminarEl problema está en que se suponía que llegaba a la misma terminal de la que salía el siguiente vuelo, pero debido al retraso nos cambiaron de terminal. Supongo que de haber toreado con anterioridad en la misma plaza no me hubiera puesto tan nerviosa, pero la verdad es que siempre que he tenido que coger conexiones he llegado con un montón de tiempo. Anyway, para la próxima estaré atenta a las guaguas y procuraré no llevarme a ningún pasajero sin culpa ni pena por delante...
Muchas gracias por el comment, me ha hecho mucha ilusión!
Mira quién era la "loca" que salió corriendo por el aeropuerto!!!!!!!!!!!! Ya sabía yo que esa cara me sonaba de algo......jajajaaj
ResponderEliminar