domingo, 28 de noviembre de 2010

Finalizando noviembre

Como habréis podido observar en Eid no me dió tiempo a actualizar, y lamento comunicaros que hoy tampoco me dará mucho tiempo, intentaré hacer una entrada que recoja mis últimos días...
La vida aquí resulta cansada y estresante, bueno la verdad es que ese adjetivo no pega con la vida aquí, es un stress relativo. A ver si me explico: la lentitud con la que va todo hace que los días pasen sin que te des cuenta y tengas la sensación de que no has hecho nada, y encima ni siquiera hayas podido disfrutar de algo de tiempo libre. Por eso me voy dando cuenta de que llevo más de un mes aquí, y me quedan algo más de tres semanas para volver a pisar la madre patria, sin tener claro lo que hago, lo que he aprendido ni a dónde me lleva todo esto.
Pero, pasemos a cosas más interesantes y menos filosóficas.
El viaje a India fue interesante, visitas a templos incluidas. Estuvimos en un templo Hare Khrisna y nos enseñaron a rezar con el japa mala, una especie de rosario con 108 cuentas con él que se repite el mantra. Los oficios religiosos allí son completamente diferentes y en ocasiones, dada mi propia incultura unida a mi curiosidad, me sentía un poco fuera de lugar. Supongo que lo mismo pensarían ellos de dos europeas vestidas a la europea (valga la redundancia) mirando dónde pisaban con sus pies descalzos y sintiéndose axfisiadas por la muchedumbre, el calor y el estado de éxtasis que se llega a alcanzar. De ahí que se hicieran fotos con esos dos bichos raros en los que nos convertimos por unas horas. Supongo que es el momento en el que más cercano te puedes llegar a sentir de un pueblo, su momento de rezo. En todo caso India me ha servido para ser más agradecida por todo lo que tengo y lo que soy, por las oportunidades que me ha dado la vida, y para comprender lo injusta que puede llegar a ser ésta en ocasiones. En los momentos (pocos) en los que era capaz de mirar con frialdad esas calles llenas de familias sin un techo bajo el que cobijarse, podía llegar a percibir momentos de la vida cotidiana: niños jugando, disfrutando de su infancia, riendo, entre la basura; conversaciones entre hombres y mujeres de esas en las que te enfrascas tanto que pierdes el espacio y el tiempo que pasa a tu alrededor; sonrisas; colores; vestidos; pies descalzos... Triste o no no están frustrados, son conscientes de que su lugar es ese, sin más aspiraciones, sin más problemas en su vida cotidiana... En otros momentos simplemente me hubiera quedado en el hotel, tratando de no pensar, metida en mi bañera con agua caliente y procurando no lavarme los dientes con agua del grifo porque mi estómago occidental no es capaz de soportar el agua hindú. En fin, complicado explicar en unas líneas lo que se siente en India...
Mi cumpleaños fue algo caótico pero bastante divertido, estuve bailando salsa en un bar cubano, me dedicaron mi salsa favorita y el cantante de la orquesta me sacó a bailar y hasta me propuso protagonizar su nuevo videoclip con la excusa de que justo están buscando alguien con mi perfil (mujer latina pero con rasgos árabes). Aunque aún no me hago a la idea de haber cumplido los 30, y sobre todo de no estar rodeada de mi gente...
Y por último la feria. Esa prueba de fuego en la que me he defendido, creo que bastante bien, y que espero que realmente nos sirva como un antes y un después a nuestra vida caótica. Toques de atención desde España incluidos, lo hemos pasado bien, hasta que ayer descubrimos que lo hemos perdido todo. Destruyeron nuestro stand con catálogos, muestras, cosas personales... No voy a hablar del disgusto que tenemos encima y de como me siento, os lo podéis imaginar. Veremos lo que ocurre durante el mes de diciembre...

martes, 16 de noviembre de 2010

De vuelta en ¿casa?

Bueno chicos, ya estoy de vuelta en Dubai.
Pongo casa entre signos de interrogación porque tanto a la ida como a la vuelta lo que estaba deseando es que ese avión que estaba a punto de coger fuera el avión para España. Supongo que será la crisis de los 30 y los lejos que voy a estar de casa el día de mi cumple... Pero bueno, como aquí estamos en Eid estos días, creo que tendré algo más de tiempo para poner los posts del viaje a la India y los que tengo pendientes. El viaje a la India ha sido interesante, el tráfico una locura (Héctor, tenías razón, el tráfico en Mumbai es el peor que he visto en mi vida, ni carriles pintados, en ocasiones ni siquiera carretera, los semáforos están puestos para hacer bonito...), una miseria increíble que puedes tocar con la palma de la mano, y que tendrías que estar ciego para no verla, nuevas aventuras de negociantas... En fin, que espero no decepcionar a mi público, pero eso será en próximas entradas...
Besos y Eid Mubarak para todos!

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Me voy a la India!!!!

Hola a tod@s!
Creo que estaré unos días un poco desconectada (o más que hasta ahora) porque... Me voy a la India. Me han concedido la visa y mañana vuelo rumbo a Mumbai con el miedo metido en el cuerpo por el agua, mi estómago y los niños medio muertos en la calle que me han dicho que me voy a encontrar... Ya os contaré a la vuelta.
Aún tengo aventuras dubaitís en el tintero, pero no preocuparse, a ver si durante Eid (las vacaciones de la semana que viene) saco algo de tiempo y actualizo.
Nos vemos la semana que viene!

jueves, 4 de noviembre de 2010

Negociando con los locales II

A ver si hoy puedo escribir dos entradas, de momento os voy a contar mis aventuras de hoy...
Hoy he estado en la "embajada" de India arreglando los papeles del visado.
Inciso: Pongo "embajada" entre comillas porque la embajada está en Abu Dhabi, y el consulado aquí en Dubai, pero a dónde debes ir a solicitar el visado es... (suena un redoble de tambor...) ... a la oficina de correos. Sí, habéis leído bien, vas a solicitar el visado a la oficina de correos. La razón que dan para eso es porque incluso los individuos nacionalizados hindúes, deben solicitar visado para regresar a su país (¿?), y las colas que se formaban en la embajada y el consulado eran imposibles. Además, los hindúes en este país no están muy bien considerados... Bueno, el caso es que sea por la razón que sea, cada post office de Emiratos tiene una pequeña oficina que no sé si será suelo hindú como la de a embajada pero es dónde se tramitan todos los papeles.
Me han concedido la visa, ahora se quedan unos días con mi pasaporte para pegármela en él como hicieron con la americana y me lo devuelven el martes.
Después hemos ido a visitar a un cliente hindú, y yo ya notaba como la galleta y el té de por la mañana estaban bailando cha cha cha en mi estómago...
No se nos ha ocurrido una idea más brillante después de comer con el cliente (una comida deliciosa por cierto, cuándo consiga suficiente info escribiré una entrada sobre la comida, porque aún me lío con los nombres...), que irnos a comprar una mesa de oficina al furniture market en Deira. Deira es una de las partes más antiguas de la ciudad de Dubai, y una zona con mucha más vida. Más vida, y menos artificial, más sucia, más pobre, muuuuuuuchas menos mujeres... En fin, allá que nos hemos aventurado. Yo iba decentemente vestida, he de decir que incluso demasiado elegante para la zona, pero Karo llevaba un vestido rojo por encima de la rodilla... Bueno, creo que saldremos en las noticias... No hacen más que seguirte por la calle invitándote a ir a pisos para ver muebles de segunda mano a "very good price madame". Hemos terminado comprando la mesa en una tienda muy cutre, por 150AED (unos 30€), después de arduas negociaciones y sonrisas varias. El caso es que he vuelto a ligar. Yo pensé que aquí no resultaría exótica, me refiero a que soy morena, y quizás no tengo facciones realmente árabes, pero ehh, como yo hay muchas y mucho más guapas. Pues sí, sí ligo. Ligo en el coche, ligo en la calle, ligo con él que trajo los palets... En fin, mi última adquisición: el comerciante de ésta tarde, ya os contaré como me va cuando vaya a recoger la famosa mesa...
Y, triste pero cierto, con sonrisa y caidita de ojos es como he conseguido una rebaja de 30AED... Para ser sinceros con la sonrisa he conseguido 15, los otros 15 los ha conseguido Karo como negociadora nata que es.
Creo que en este país, aunque parezca imposible, será dónde aprenda a manejar mis armas de mujer, aunque en el fondo me gustaría tener la certeza de que si consigo algo no sea por mi físico o porque me haga la tonta sino porque realmente lo merezco.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Negociando con los locales

Hoy pensaba escribir una entrada que me habían solicitado sobre las comunicaciones en Dubai: radio, tele, internet, pero tendrá que esperar (lo siento David, tomorrow inshala), porque hoy he tenido mi primera negociación con un local yo solita... Soy super mayor!
De todas formas acepto indicaciones y sugerencias para próximas entradas, cualquier tema será bienvenido...
Bueno, a lo que íbamos, mi primera negociación... Antes de continuar haré un breve inciso: los locales. Los locales son aproximadamente el 20% de la población, y se trata de aquellos que llevan aquí desde siempre, ellos vestido de blanco con turbante y ellas con abaya y pañuelo. Tienen una ventajas impresionantes. Sólo por ser ciudadanos de pleno derecho de Emiratos Árabes Unidos les pagan la casa, no tienen impuestos, les dan dinero cuando se casan, cuando tienen hijos, cuando abren un negocio, tienen becas para estudiar y para viajar al extranjero... Por supuesto con diferencias entre sexos... En fin que es estupendo ser local, pero tú no puedes llegar y decir que quieres la ciudadanía. Si tienes suerte, como yo, puedes ser residente, pero ni yo, ni mis hijos en caso de nacer en Emiratos serían ciudadanos de pleno derecho, tan sólo mis nietos en caso de nacer aquí lo serían. Algún local nos ha dicho que si nos casamos con uno conseguiríamos la nacionalidad, pero yo creo que era una trola para enrollarse con nosotras jajajaja. Lo malo que tiene es que son (al menos los que hasta ahora he conocido) bastante fantasmas y un pelín maleducados. Termina el inciso.
El caso es que este es un cliente de Al Ain, cuarta ciudad más poblada de EAU, perteneciente al emirato de Abu Dhabi y pegando a la frontera con Omán. La llaman la ciudad verde, porque es dónde se puede encontrar más vegetación, y por lo poco que pude ver antes de ayer que fuimos a reunirnos con él, muy diferente del bullicio de Dubai (fuimos de noche, pero pude ver el atardecer en el desierto... impresionante).
Hay bastantes temas abiertos con él que no terminan de cerrarse, y hoy me tocaba quedar con él. Karo está en Omán, así que me he quedado vigilando el fuerte, y era mi primera reunión solita. Además el otro día había discutido con él y le lame la atención por la forma en que me trató, pero le debí de caer en gracia. La verdad es que la reunión ha sido de las que peor llevaba preparadas en toda mi vida. No he podido terminar todo el trabajo y me sentía fatal, porque el venía de Al Ain hasta aquí sólo para reunirse conmigo. Pero he utiizado lo aprendido en estas últimas semanas de mi jefa, y estoy bastante orgullosa del resultado. Aún me queda mucho trabajo por hacer y muchísimas cosas que aprender, pero ha sido gratificante saber que puedo enfrentarme a una reunión con un cliente sin hacer un mal papel. Me ha pedido muchas cosas, de las que probablemente sólo lleguemos a un acuerdo en un 20%, incluso me ha ofrecido llevar el plan de marketing de su empresa...
Recién llegada la verdad es que ya me han ofrecido diferentes trabajos, algo sorprendente dada la situación en España. No es que sean trabajos como para tirar cohetes, y más conociendo a los de aquí, que todo es tomorrow inshala (mañana si Dios quiere), pero tomorrow se convierte en un par de semanas o tres, sin embargo son trabajos. No voy a decir que los trabajos llueven del cielo, y debo decir que voy de la mano de alguien que ya se ha formado un nombre en el mercado y en la que confían, pero resulta muy alentador observar que no ponen trabas a alguien nuevo que esté dispuesto a aprender y a trabajar.