lunes, 20 de junio de 2011

resumen...

Que cuando comencé a escribir a escribir el blog no iba a ser del todo constante era algo que debía de ser asumido por todos aquellos que me conocéis, pero la verdad es que no tengo vergüenza... Y prometo que no ha sido por falta de tiempo o ganas (bueno, de lo último sí que hay un poquito...), ha sido más por no saber como encarar la siguiente etapa. Quería que el blog continuara tras mi etapa en Dubai, de ahí el nombre, y tengo muchas cosas que contar, pero no encontraba el modo de continuar.
Toda esta parrafada no implica que por fin se hayan abierto las nubes y el camino de aquí en adelante esté iluminado con luces rosas. No. Esto sólo implica que estoy preparada para volver a blogosfera, contar el final de la etapa anterior y el comienzo de esta nueva en la que estoy inmersa. Bueno, más que comienzo estoy en una etapa de entreguerras, en la que no puedo decir que no suceda nada, pero en la que mi vida no está completa (aunque pensándolo bien... ¿cuándo lo ha estado?).
Estoy feliz de haber regresado, contenta porque me he dado cuenta de muchas cosas que era incapaz de ver: que estoy rodeada de gente genial que me quiere y me aprecia por ser como soy, que por muy lejos que me vaya siempre tengo un lugar al que regresar, y que, lo más importante de todo, no sé como ha sido ni en que momento ha sucedido pero encajo completamente en mi vida. Lo único que me falta para ser completamente feliz es... por favor redoble de tambores... un trabajo. Y tengo que recordarme todos los días lo feliz que soy a excepción de esa pequeña e ínfima molestia, porque empieza a pesar como una losa sobre mi espalda. Necesito trabajar, necesito llenar mis días haciendo algo útil, ganando dinero y volviendo a recuperar las riendas de mi vida económica y social. Necesito mi espacio.
Mi estancia en Dubai... Enriquecedora, interesante y frustrante a partes iguales. He vivido en un país culturalmente diferente, me he relacionado con todo tipo de personas y he aprendido a valorarme personal y profesionalmente. Pero no he ganado dinero (en contra de lo que muchos de vosotros pensáis), y ahora que he vuelto tengo la sensación de que he dado varios pasos hacia atrás a nivel profesional. Es muy cierto que no podía continuar cómo estaba el año pasado, pero al menos estaba estancada. Ahora estoy sin nada, hoy mismo he presentado mi candidatura a IKEA para trabajar en el almacén. No hay nada, no me llaman ni siquiera para hacer una entrevista, el trabajo pendiente con la anterior empresa está completamente parado y si lo pienso seriamente ni siquiera me gusta y no hay absolutamente nada en el horizonte. Y algo a lo que he tenido que enfrentarme hace poco es al hecho de que no me quiero ir lejos. Lo cuál, aplicando el corolario que ha estado presente a lo largo de toda mi vida, implica que seguramente deba alejarme de nuevo. No es que haya superado mi fobia al compromiso, que va a ser que no, es simplemente que estoy a gusto, que me gusta mi ciudad y la gente que me rodea, que disfruto de una vida social estupenda, que he descubierto que aquí puedo ir al teatro y al cine y a conciertos, que Madrid está a un paso y que aún me queda mucho que disfrutar, muchas exposiciones que ver y mucha gente con la que compartirlo todo.
Pero si tengo que irme no se me van a caer los anillos volveré a hacer maletas, preparar documentación y descubrirme interpretando nuevos papeles para los que jamás pensé que estaría preparada...
En próximas entradas el viaje de vuelta de Dubai, hoy simplemente necesitaba poner mis pensamientos en orden...

1 comentario:

  1. Me ha encantado! Es bueno saber por donde pisa uno. Y lo del trabajo, ya verás como aparece algo.
    Un besote.

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