miércoles, 3 de noviembre de 2010

Negociando con los locales

Hoy pensaba escribir una entrada que me habían solicitado sobre las comunicaciones en Dubai: radio, tele, internet, pero tendrá que esperar (lo siento David, tomorrow inshala), porque hoy he tenido mi primera negociación con un local yo solita... Soy super mayor!
De todas formas acepto indicaciones y sugerencias para próximas entradas, cualquier tema será bienvenido...
Bueno, a lo que íbamos, mi primera negociación... Antes de continuar haré un breve inciso: los locales. Los locales son aproximadamente el 20% de la población, y se trata de aquellos que llevan aquí desde siempre, ellos vestido de blanco con turbante y ellas con abaya y pañuelo. Tienen una ventajas impresionantes. Sólo por ser ciudadanos de pleno derecho de Emiratos Árabes Unidos les pagan la casa, no tienen impuestos, les dan dinero cuando se casan, cuando tienen hijos, cuando abren un negocio, tienen becas para estudiar y para viajar al extranjero... Por supuesto con diferencias entre sexos... En fin que es estupendo ser local, pero tú no puedes llegar y decir que quieres la ciudadanía. Si tienes suerte, como yo, puedes ser residente, pero ni yo, ni mis hijos en caso de nacer en Emiratos serían ciudadanos de pleno derecho, tan sólo mis nietos en caso de nacer aquí lo serían. Algún local nos ha dicho que si nos casamos con uno conseguiríamos la nacionalidad, pero yo creo que era una trola para enrollarse con nosotras jajajaja. Lo malo que tiene es que son (al menos los que hasta ahora he conocido) bastante fantasmas y un pelín maleducados. Termina el inciso.
El caso es que este es un cliente de Al Ain, cuarta ciudad más poblada de EAU, perteneciente al emirato de Abu Dhabi y pegando a la frontera con Omán. La llaman la ciudad verde, porque es dónde se puede encontrar más vegetación, y por lo poco que pude ver antes de ayer que fuimos a reunirnos con él, muy diferente del bullicio de Dubai (fuimos de noche, pero pude ver el atardecer en el desierto... impresionante).
Hay bastantes temas abiertos con él que no terminan de cerrarse, y hoy me tocaba quedar con él. Karo está en Omán, así que me he quedado vigilando el fuerte, y era mi primera reunión solita. Además el otro día había discutido con él y le lame la atención por la forma en que me trató, pero le debí de caer en gracia. La verdad es que la reunión ha sido de las que peor llevaba preparadas en toda mi vida. No he podido terminar todo el trabajo y me sentía fatal, porque el venía de Al Ain hasta aquí sólo para reunirse conmigo. Pero he utiizado lo aprendido en estas últimas semanas de mi jefa, y estoy bastante orgullosa del resultado. Aún me queda mucho trabajo por hacer y muchísimas cosas que aprender, pero ha sido gratificante saber que puedo enfrentarme a una reunión con un cliente sin hacer un mal papel. Me ha pedido muchas cosas, de las que probablemente sólo lleguemos a un acuerdo en un 20%, incluso me ha ofrecido llevar el plan de marketing de su empresa...
Recién llegada la verdad es que ya me han ofrecido diferentes trabajos, algo sorprendente dada la situación en España. No es que sean trabajos como para tirar cohetes, y más conociendo a los de aquí, que todo es tomorrow inshala (mañana si Dios quiere), pero tomorrow se convierte en un par de semanas o tres, sin embargo son trabajos. No voy a decir que los trabajos llueven del cielo, y debo decir que voy de la mano de alguien que ya se ha formado un nombre en el mercado y en la que confían, pero resulta muy alentador observar que no ponen trabas a alguien nuevo que esté dispuesto a aprender y a trabajar.

2 comentarios:

  1. Me alegro mucho María, yendo el trabajo bien, lo demás es coser y cantar. ;-)
    Mucho animo y algunos besos. :-)

    ResponderEliminar
  2. No ves? Si las cosas mejoran día a día. Un besote

    ResponderEliminar